CRONICA DE LA SANTA MUERTE

En 1375 los aztecas establecieron su capital en Tenochtitlan (Hoy lugar de la moderna Ciudad de México) Su imperio domina a México central culturalmente y políticamente hasta 1519.

El sistema de creencias de los aztecas incluye Mictecacihuatl, La Diosa de la Muerte azteca tradicionalmente representada como un esqueleto humano o un cuerpo carnal con un cráneo como cabeza.

1519-1521 La Conquista Española de los Aztecas lleva las creencias y devoción indígenas a la clandestinidad tan pronto como comienza la Era Colonial.

1700 Documentos de la inquisición Española muestran devoción a la Santa Muerte, sin embargo la práctica permanece oculta.

1800-1900 Virtualmente no se hace mención de la Santa Muerte en el record escrito de su historia.

1940 La Santa Muerte reaparece en documentos producidos por antropólogos mexicanos y norteamericanos, primeramente como un santo popular al cual se le busca por su divina intervención en los asuntos del corazón.

2001 En el Día de Todos los Santos, Enriqueta Romero Romero expone a la Santa Muerte al público, estableciendo el primer altar publico dedicado a su devoción en el centro de la Ciudad de México, en el barrio de Tepito.

2003 Autonombrado “Arzobispo” David Romero y su templo Tradicional Iglesia Santa Católica Apostólica, México-EU recibió reconocimiento oficial por el gobierno mexicano. El 15 de agosto, el día festivo de la asunción de la virgen María, la iglesia celebra la inclusión de Santa Muerte en su conjunto de creencias y practicas.

2003 El Santuario Universal de Santa Muerte es fundado por el “profesor” Santiago Guadalupe un inmigrante Mexicano del estado de Veracruz.

2004 Un padre disgustado entabla una demanda formal en contra de la iglesia de Romo por incluir un paradigma devocional de la Santa Muerte.

2005 El gobierno Mexicano despoja a la Iglesia Tradicional Santa Católica Apostólica, México-EU de su reconocimiento oficial. Sin embargo la Ley Mexicana no necesita (exige) de esas sanciones, y el incidente causo (provoco) controversia política.


BASES HISTORICAS Y CULTURALES

El nombre “La Santa Muerte” dice mucho acerca de su identidad. En todas las lenguas romance “La” es un artículo femenino. “Santa” es la versión femenina de Santo que también significa sagrado dependiendo de su uso. La Santa Muerte es la primera y principal Santa no oficial que sana, protege, y entrega a sus devotos al mas allá. La Santa Muerte es la única santa de la muerte femenina en las Américas.

La Santa Muerte es una santa popular la cual personifica a la muerte. Ella es representada frecuentemente como la figura femenina del segador siniestro equipado con una guadaña y viste una capa (velo). A menudo sostiene un par de balanzas representando su habilidad de hacer justicia. Muchas veces la Santa Muerte sostiene un mundo, el cual simboliza su dominio mundial. Ella aparece

 

con un tecolote encaramado a sus pies. En la iconografía occidental, el tecolote simboliza sabiduría, y los mexicanos ven a esta ave nocturna de forma similar. Sin embargo la interpretación Mexicana va más allá. Relativamente regresando al proverbio popular “Cuando el tecolote canta, el indio muere” (Tecolote derivado del lenguaje Náhuatl) Representaba a la muerte en la cultura Azteca.

La mayoría de los seguidores de la Santa Muerte ven su devoción al santo esquelético como una complementación de su fe católica o hasta parte de esta. A diferencia de los santos oficiales, los cuales han sido canonizados por la Iglesia Católica, los santos populares son espiritos de la muerte considerados santos por su trabajo de poder milagroso. En México y América Latina en general, los santos populares disfrutan de una devoción extensa y son a menudo más populares que los santos oficiales. En donde la flaquita se diferencia de los otros santos populares es que para la mayoría de sus devotos ella es la personificación misma de la muerte y no de un ser humano muerto.

Santa Muerte tiene muchos sobrenombres familiares. Ella es conocida de diversas maneras como la Flaquita, Hermana Blanca, Madrina, Comadre, Dama Poderosa, Niña Blanca, y Niña Bonita, entre otras. Como madrina y hermana, la santa se convierte en un miembro familiar supernatural, los mexicanos se le acercan con el mismo tipo de intimidad con el que típicamente lo harían con sus familiares.

En algunos aspectos adherentes la ven como una versión supernatural de ellos mismos. Una de las principales atracciones de los santos populares es su similitud con los devotos. Por ejemplo ellos típicamente comparten la misma nacionalidad y clase social con sus adherentes. De hecho, muchos devotos son atraídos por el efecto de nivel de la guadaña de la Santa Muerte, la cual borra divisiones de raza, clase y sexo. Uno de las mas frecuentes aclamaciones repetidas es que la flaquita “no discrimina”. En este documento se encuentra una gran ventaja de Santa Muerte en el mercado cada vez más competitivo de México y en la mayor economía de la fe en la tierra aquí en los Estados Unidos. Mucho más que Jesús, los santos canonizados, y los defensores de una miríada de María, la identidad presente de Santa Muerte es altamente flexible. Depende en gran medida en como el devoto la percibe. A pesar de forma esquelética, la cual sugieren la muerte y la inactividad para los no iniciados, la flaquita es una figura de acción supernatural la cual sana, provee y castiga, entre otras cosas. Ella es la santa popular más trabajadora y más productiva en ambos lados de la frontera.

LOS DEVOTOS DE LA MUERTE

Santa Muerte tiene seguidores de todos los ámbitos de la vida. Estudiantes de preparatoria, amas de casa de clase media, choferes de taxi, traficantes de drogas, políticos, músicos, doctores, y abogados se encuentran entre las filas de los fieles. México, con una edad promedio de veinticuatro anos, es un país de gente joven. La mayoría de los creyentes en ese país están en la adolescencia, sus veintes, y treintas. A causa de su condena por ambas la iglesia católica y las iglesias protestantes, los creyentes con más dinero tienden a mantener su devoción a Santa Muerte en privado, añadiendo a la dificultad de cuantificar cuantas personas son devotas a la flaquita. Su culto es generalmente informal y desorganizado y solo se hizo publico hace diez años. Sin embargo, información acerca de la devoción popular puede ser obtenida de un análisis indirecto. Se ha hecho un cálculo que cerca de cinco millones de mexicanos veneran al ángel de la muerte. Santa Muerte ocupa mas espacio en los estantes y en el piso que cualquier otro santo en docenas de tiendas y puestos de mercados especializados en la venta de artículos religiosos y de devoción por todo México. Sus veladoras son las más vendidas de entre todos los productos de la Santa Muerte. Costando solamente un dólar o dos, permite a los creyentes una forma relativamente barata de agradecer o pedir a la niña bonita.

Vendedores ambulantes quienes venden productos a motoristas atorados en el tráfico esperando cruzar la frontera a los Estados Unidos ofrecen más figuras de Santa Muerte que cualquier otro santo, incluso la Virgen de Guadalupe, Patrona de México. Por los últimos cinco años la flaquita ha acompañado a sus devotos en su cruce a los Estados Unidos, estableciéndose a lo largo de las dos mil millas de la frontera y en las ciudades de Estados Unidos con comunidades de inmigrantes Mexicanos. Es en las ciudades fronterizas como El Paso, Brownsville, y Laredo en donde la evidencia de su culto es más fuerte. Sin embargo, la devoción a la Santa Muerte se ha difundido a ciudades y pueblos mas adentrados de los Estados Unidos, como se indica por el aumento en la capacidad de su parafernalia devocional.

La siguiente es una oración especifica para la Santa Muerte por los millones de Mexicanos quienes hacen el peligroso viaje “al otro lado” (como dicen en México) Los Estados Unidos. La oración para protección durante los viajes dice:

Espíritu santísimo de la muerte. Invoco a tu santo nombre para pedir que me auxilies en esta empresa. Facilita mi curso sobre montanas, valles y caminos. No dejes de brindar tu buena fortuna, teje los destinos de modo tal que los malévolos instintos se desvanezcan ante mí. Por tu poderosa protección evita Santa Muerte, que los problemas crezcan y ahoguen mi corazón. Evita señora mía que la enfermedad abrace con sus alas mi materia. Aleja la tragedia, el dolor y la carencia, esta veladora enciendo para que el brillo de tus ojos forme una muralla invisible en torno mio, dame prudencia y paciencia, dame Santa Reyna de las Tinieblas fuerza, poder y sabiduría. Di a los elementos que no desaten su furia por donde hayan de atravesar. Cuida de mi feliz retorno, ya que quiero adornar y engalanar tu morada en mi Santo Altar.

La Biblia de la Santa Muerte recomienda encender una vela dorada en la víspera del viaje. Al norte de la zona fronteriza la madrina escucha las oraciones y peticiones de mexicanos y (en menor medida) Inmigrantes Centro Americanos quienes le piden el favor de salir adelante en su nueva tierra. Los Ángeles, Houston, Phoenix, New York, con sus grandes comunidades Mexicanas y Centroamericanas, son lugares obvios para encontrar a la Santa Muerte. Los Ángeles es la meca americana al culto del santo esquelético. Además de por lo menos dos tiendas de artículos religiosos que llevan su nombre (Botánica Santa Muerte y Botánica De La Santa Muerte) La ciudad de los Ángeles ofrece a sus devotos dos lugares de adoración en donde pueden agradecer al ángel de la muerte por los milagros recibidos o pedirle por su ayuda. Casa de Oración de la Santísima Muerte y Templo Santa Muerte son los dos primeros templos dedicados a su culto en los Estados Unidos.

En penitenciarias mexicanas, Texanas y californianas, el culto a la flaquita se ha expandido tanto que en muchas es el objeto de mayor devoción. En menos de una década se ha vuelto el santo patrón del sistema penal mexicano y también es popular en prisiones americanas. Casi toda la cobertura de noticias en la TV de su rápido creciente culto en los Estados Unidos siempre ha sido cubierta por estaciones locales en ciudades fronterizas. Esos reportes noticiarios tienden a ser sensacionalistas, ligando a la Santa Muerte con supuestos lazos a los traficantes de drogas, asesinos y hasta sacrificio humano.

Sin embargo la proliferación de base devocional es un grupo heterogéneo con varias aflicciones y aspiraciones. La Santa Esquelética ha asumido el papel de generalista omnipotente al cual su alcance de operación es probablemente más grande que cualquier otro rival espiritual. En el análisis final, la Santa Muerte adorada por la mayoría de sus creyentes es ni moralmente virgen pura o el espíritu mercenario inmoral el cual perpetra toda clase de actos obscuros.

Mucho más que un objeto de contemplación, la flaquita es una santa de acción, la popularidad de la Santa Muerte como un santo popular también deriva su control único sobre la vida y la muerte. Su reputación de ser la santa de acción rápida y poderosa es lo que mas atrae a creyentes orientados a ver resultados a su altar. La mayoría de sus devotos la perciben como un santo de categoría superior a los otros santos, mártires y hasta la Virgen María en la jerarquía celestial. Santa Muerte es concebida como un arcángel (de la muerte) quien solo recibe ordenes de Dios mismo. Aquellos familiarizados con la teología católica reconocerán en el papel del arcángel Miguel, ángel de la muerte de Dios, el cual cuida y juzga las almas, pesando su merito con un par de balanzas. Una mujer mexicana explica su devoción a la Santa Muerte de la siguiente forma: “Creo en Dios pero confió en ella.”

La mayoría de los americanos y europeos del oeste podrían reconocer inmediatamente a Santa Muerte como la figura femenina del segador siniestro (segadora siniestra). Con origen en el catolicismo medieval. Los españoles tienen su propia personificación de la muerte, un esqueleto femenino conocida como La Parca. Los mexicanos, sin embargo, tienden mas a considerar el santo esquelético como una versión adaptada de una Diosa indígena (usualmente azteca o maya) de la muerte.

La versión más común de la historia de la identidad de la santa indígena da sus orígenes aztecas. Se cree que la Santa Muerte se origino de Mictecacihuatl, La Diosa Azteca de la muerte la cual junto con su esposo Mictlantecuhtli, gobernaban el inframundo, Mictlan. Como la flaquita, la pareja de la muerte era tradicionalmente representada por esqueletos humanos o cuerpos carnales con cabezas de esqueleto. Los aztecas creían que aquellos que morían de causas naturales terminaban en Mictlan, y ellos también invocaban a los poderes supernaturales de los Dioses para causas terrestres. Con la persecución de la religión indígena, los conquistadores españoles llevaron esta devoción al inframundo y dentro del sincretismo con el catolicismo.

El clérigo español uso a la segadora siniestra como una moda didáctica entre la gente indígena de las Américas. Sobre la base de las tradiciones de los huesos ancestrales e interpretando su Cristiandad atreves de su propio lente cultural, algunos grupos indígenas tomaron de la iglesia la figura de la muerte por un santo en su propio derecho.

Documentos coloniales españoles de 1793 y 1797 encontrados en los archivos de la inquisición describen devoción local a la Santa Muerte actualmente en los estados mexicanos de Querétaro y Guanajuato. Los documentos inquisitoriales describen casos separados de “Idolatría India “girando alrededor de figuras esqueléticas de una petición de la muerte por ciudadanos indígenas para favores políticos y de justicia. Ningún observador mexicano o extranjero registro su presencia de nuevo hasta los 1940s.

Las primeras referencias escritas del santo esquelético en el siglo XX la mencionan en el contexto de actuar como una doctora supernatural del amor convocada con una veladora roja. La Santa Muerte de la veladora roja viene al auxilio de mujeres y jóvenes quienes se sienten traicionadas por los hombres en sus vidas. Cuatro antropólogos, uno mexicano y tres americanos, mencionan su papel de hechicera de amor en sus investigaciones llevadas a cabo en los 1940s y 50s.

Desde 1790s hasta el 2002, Santa Muerte fue venerada clandestinamente. Altares fueron mantenidos en casas en secreto, fuera de la mirada publica, medallones y escapularios del santo esquelético fueron escondidos debajo de las playeras de los devotos, a diferencia de hoy cuando muchos de ellos las muestran orgullosamente junto con playeras, tatuajes, y hasta zapatos tenis como insignias de su creencia.


DOCTRINAS/CREENCIAS

La lógica de la reciprocidad subyace la forma en que los creyentes del culto buscan la intervención divina. En el contexto cristiano el pedido de un milagro empieza con un voto o promesa. Así, devotos piden milagros a la Santa Muerte de la misma manera que ellos pedirían a otros santos, ambos oficiales y populares. Lo que distingue contratos con la Hermana Blanca es su fuerza de unión. Si ella es considerada por muchos de ser la trabajadora milagrosa más potente en el panorama religioso, ella también tiene la reputación como una castigadora severa de aquellos que rompen sus contratos con ella.

Son las oraciones, peregrinaciones y promesas de los devotos las que activan los poderes sobrenaturales de la Santa. Mientras la devoción a la Santa Muerte puede ser entendida como una variante extrema del Catolicismo popular, parece que el culto se esta desarrollando en un nuevo movimiento religioso. El papel de la Santa Muerte como una santa de santidad extraordinaria la distingue de la Teología Católica Romana y la practica.

Oraciones, novenas, rosarios y hasta misas para la Santa Muerte generalmente preservan la forma Católica y estructura si no el contenido. En esta forma el culto ofrece familiaridad a los neófitos del Catolicismo Mexicano junto con la novedad de venerar un santo popular emergente. Altares ambos privados y públicos, sirven como una de las mayores herramientas para comunicarse y honrar a la flaquita. Algunos son tan simples como una estatua enmarcada por algunas veladoras, mientras otros son espacios sagrados elaborados creados con considerada inversión de tiempo y recursos.


RITUALES

Basándose en gran medida en la forma de culto católico los devotos emplean una gama colorida de los rituales. La falta general de la doctrina del culto formal y organización significa que los adherentes tienen la libertad de comunicarse con la Santa Muerte en cualquier forma que les plazca. En la práctica, sin embargo la mayoría de las oraciones están lejos de ser improvisadas. Un tipo de oración épica ha surgido como premier del ritual colectivo del culto. Fue pionera la madrina del culto, Enriqueta Romero Romero (conocida afectuosamente como Doña Queta) el rosario es una adaptación de las series de oraciones católicas dedicadas a la Virgen.

Doña Queta organizo el primer rosario público en su altar en Tepito en el 2002 y desde entonces la práctica se ha propagado por todo México y los Estados Unidos. El servicio mensual de adoración en el altar de Doña Queta atrae a varios miles de fieles.

Una de las formas más comunes de pedir a la Santa Muerte es a través de veladoras, a menudo con color codificado para el tipo especifico de intervención deseada. Como se menciono previamente, las veladoras rojas por ejemplo, son usadas para pedidos relacionados con el amor y la pasión.

Santa Muertistas usan veladoras esencialmente como en la forma tradicional católica. De acuerdo con el término “votivo,” católicos ofrecen estas luces de cera como símbolo de votos u oraciones hechos a santos particulares, personas de la Trinidad, o de la Virgen. Además de las veladoras, devotos hacen ofrendas que corresponden a las cosas que ellos mismos desean. Artículos comúnmente encontrados en los altares de la Santa Muerte incluyen dulces, pan, tabaco, dinero, alcohol, flores y agua.

Su transformación de objeto de devoción oculta a protagonista de un culto público ha envuelto un desarrollo concomitante en su identidad. Con la erupción de la violencia relacionada con las drogas en los 1990s, La Santa Muerte de color negro para actos obscuros entro en el centro de atención ya que apareció en los altares de narcos notables. Y es la segadora siniestra amoral de la veladora negra quien continúa para ordenar la atención de los medios de comunicación en ambos lados de la frontera y domina su percepción pública. Veladoras negras, sin embargo, son vendidas lentamente son las menos comunes en altares públicos en los dos México y los Estados Unidos. A pesar de su imagen en los medios de comunicación, Santa Muerte no es tanto el ángel guardián de los narcos como es la patrona de la guerra de las drogas. En otras palabras, su devoción entre la policía, soldados, guardias de prisión en las líneas del frente de la guerra en contra de los carteles parece haberse expandido como entre los traficantes.

En la mayoría de las botánicas en ambos lados de la frontera, la veladora blanca de la Santa muerte simboliza pureza, protección, agradecimiento y consagración es la más vendida. Menos preocupados por su fe después de la muerte, los devotos buscan la intervención de la dama poderosa en los asuntos terrestres de la salud, dinero y amor.

Veladora Oraciones correspondientes a
Color
Roja - amor, romance, pasión
Negra - venganza, daño, protección de otros que buscan lo mismo
Blanca - pureza, protección, agradecimiento, consagración
Azul - penetración y concentración; popular entre estudiantes
Café - iluminación, discernimiento, sabiduría
Dorada - dinero, prosperidad, abundancia
Morada - sanación supernatural
Verde - justicia, igualdad ante la ley
Amarilla - superación de una adicción
Multicolor - intervenciones múltiples


ORGANIZACIÓN/LIDERASGO

El largo periodo de devoción furtiva termino en el Día de Todos los Santos, 2001, cuando Doña Queta, quien en ese entonces trabajaba como vendedora de quesadillas, mostro públicamente su efigie de la Santa Muerte de tamaño humano afuera de su casa en Tepito, un barrio muy famoso en la Ciudad de México. En la década desde entonces, su histórico altar se ha hecho el culto más popular en México. Mas que cualquier otro líder devocional, Doña Queta ha jugado el papel estelar en transformar la veneración oculta de la santa en un culto muy público.

A solo unas cuantas millas de distancia, el autonombrado Arzobispo David Romo fundo la primera iglesia dedicada a la Santa Muerte. Tomando prestada fuertemente de la doctrina y liturgia Católica Romana, la iglesia Católica Tradicional Santa Apostólica México-USA ofrece “misas”, bodas, bautismos, exorcismos y otros servicios comúnmente encontrados en la mayoría de las iglesias Católicas en América Latina.

En los Estados Unidos, El Templo Santa Muerte en Los Ángeles ofrece una amplia serie de servicios estilo Católico, incluyendo bodas, bautizos, y rosarios mensuales. El sitio web del templo es http:templosantamuerte.com es anfitrión de una sala de chat, tocan música y transmiten misas para aquellos que no pueden asistir a los servicios ofrecidos por los “Profesores” Sahara y Sisyphus, fundadores del templo. Ambos líderes emigraron a los Estados Unidos de México. El ultimo entrenamiento incluyo un aprendizaje con dos chamanes Mexicanos, uno de los cuales “le enseño a hablar con la Santísima Muerte.”

A pocas millas al otro lado de la ciudad esta el Santuario Universal de la Santa Muerte. El Santuario se encuentra en el corazón de la comunidad inmigrante mexicana y de Centro América de Los Ángeles. “Profesor” Santiago Guadalupe, originalmente de Catemaco, Veracruz, un pueblo famoso por su brujería, es el chaman de la Santa Muerte quien preside esta tienda-iglesia. Fieles creyentes visitan el Santuario para bautismos, bodas, rosarios, novenas, exorcismos, limpias, y consejería espiritual individual.


PROBLEMAS/DESAFIOS

La iglesia Católica en México ha tomado una postura decisiva en contra de la Santa Muerte, denunciando el culto por motivos que la veneración a la muerte es equivalente a honrar un enemigo de Cristo. La iglesia argumenta que Cristo venció a la muerte atreves de la resurrección. Por lo tanto sus seguidores se deben alinear ello mismos en contra de la muerte y sus representantes, incluyendo Santa Muerte. El actual presidente Mexicano, Felipe Calderón, es un miembro del Partido de Acción Nacional (PAN) fundado por conservadores Católicos Romanos en 1939. La administración de Calderón ha declarado Santa Muerte la enemigo religiosa numero uno del estado Mexicano. En marzo del 2009 la Armada Mexicana arraso con docenas de altares a lo largo de las carreteras dedicados a la santa popular a lo largo de la frontera México-Estados Unidos.

Un número significativo de capos e individuos de alto perfil afiliados con el secuestro organizado son Santa Muertistas. El predominio de altares a la Santa Muerte en escenas criminales y en las celdas de aquellos encarcelados ha creado la impresión de que ella es un narco-santa. Porque muchos de sus devotos son miembros de una sociedad que ha sido marginada por el imperante orden socio-económico, ellos y su fe son frecuentemente rechazados como desviados.

Arzobispo David Romo, el padrino del culto de la Santa Muerte se ha auto-declarado el portavoz, es estridentemente anti-PAN y anti-Católico. El cree que una alianza PAN-Iglesia Católica esta detrás de la revocación de su situación jurídica en el 2005. Romo fue arrestado en enero del 2011 y actualmente esta encarcelado en la Ciudad de México habiendo sido convicto de pertenecer a un circulo de secuestradores. Dada la dinámica del culto de la flaquita, la caída de Romo de la gracia lo mas probable es que pruebe que va a ser solo un revés temporal en los esfuerzos para organizar e institucionalizar este nuevo movimiento religioso.


REFERENCIAS

El material en este perfil se obtuvo de R. Andrew Chesnut, (Dedicado a la Muerte)Devoted to Death

Chesnut, R. Andrew. 2012. Devoted to Death: Santa Muerte, the Skeleton Saint. New York: Oxford University Press. 


INFORMACION COMPLEMENTARIA DE OTRAS FUENTES

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Aridjis, Homero. 2004. La Santa Muerte: Sexteto del amor, las mujeres, los perros y la muerte. Mexico City: Conaculta.

Bernal S., María de la Luz. 1982. Mitos y magos mexicanos. 2nd ed. Colonia Juárez, Mexico: Grupo Editorial Gaceta.

Chesnut, R. Andrew. 2012. Devoted to Death: Santa Muerte, The Skeleton Saint. New York: Oxford University Press.

Chesnut, R. Andrew. 2012. “Santa Muerte: Mexico’s Devotion to the Saint of Death.” Huffington Post Online, January 7. Accessed from  http://www.huffingtonpost.com/r-andrew-chesnut/santa-muerte-saint-of-death_b_1189557.html

Chesnut, R. Andrew. 2003. Competitive Spirits: Latin America’s New Religious Economy. New York: Oxford University Press.

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Cortes, Fernando, dir. 1976. El miedo no anda en burro. Diana Films.

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Lewis, Oscar. 1961. The Children of Sánchez: Autobiography of a Mexican Family. New York: Random House.

Lomnitz, Claudio. 2008. Death and the Idea of Mexico. New York: Zone Books.

Martínez Gil, Fernando. 1993. Muerte y sociedad en la España de los Austrias. México: Siglo Veintiuno Editores.

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Olavarrieta Marenco, Marcela. 1977. Magia en los Tuxtla, Veracruz. México City: Instituto Nacional Indigenista.

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*** Todas las fotos contenidas en la presente son propiedad intelectual de Producciones Banda Ancha, L3C. Se presentan en este perfil como parte de un acuerdo único de licencia con el Proyecto de Religiones Mundial y Espiritual.


Autores:
R. Andrew Chesnut
Sarah Borealis

Traductor:
Fabiola L. Chesnut

Fecha de publicación: 
20 de febrero del 2012

 

 

 

 

 


MEXICAN-U.S. CATHOLIC APOSTOLIC TRADITIONAL
CHURCH TIMELINE

1959 David Romo Guillen was born in Mexico.

1980s Romo became Director of the Missionaries of the Sacred Heart and Saint Philip of Jesus (Missionaries Misioneros del Sagrado Corazón y San Felipe de Jesús).

2001 (All Saints Day) Doña Queta erected a shrine to Santa Muerte outside of her home in the Tepito Barrio of Mexico City.

2002 Romo founded the National Sanctuary of Holy Death.

2003 Romo officially registered the church in Mexico as The Mexican-U.S. Catholic Apostolic Traditional Church.

2005 The Mexican government revoked the church’s official status.

2009 (March) The Mexican government destroyed thirty Santa Muerte shrines in Nueva Laredo and Tijuana.

2009 (April) Romo declared “holy war” against the Catholic Church for its condemnation of Santa Muerte.

2011 Romo was arrested on criminal charges and sentenced to twelve years in prison.

HISTORY

The Mexican-U.S. Catholic Apostolic Traditional Church was founded by David Romo Guillen. Information about his early life is very limited (Chesnut 2012:41-4). It is known that he was born in 1958 and that he had some experience with a several different religions. He knew members of Jehovah’s Witnesses, whom he respected for their passionate commitment, and his family members joined a traditionalist Catholic group during the 1960s in the wake of liberalizing Vatican II reforms. Romo went on to serve in the Mexican air force veteran, marry and father five children (Freese n.d.). He subsequently became the leader of a traditionalist group, Missionaries of the Sacred Heart and Saint Philip of Jesus (Missionaries Misioneros del Sagrado Corazón y San Felipe de Jesús), during the 1980s. He founded a home for children with a parent who had died from AIDS in 1993, but the home closed after just one year of operation. That same year he founded the traditionalist Mexico-USA Tridentine Catholic Church and appointed himself as “Archbishop.” Romo petitioned the Mexican government for registration of his church in 2000, a request that was granted in 2003 but reversed just two years later. Romo continued to head the church until his arrest and imprisonment in 2011.


DOCTRINES/BELIEFS

The historical origins of Santa Muerte as a Catholic folk saint are debated. Theories include that Santa Muerte appeared to a healer in Veracruz during the 19 th century, emerged out of an amalgamation of death cult in ancient Mexican and later Catholicism, derived from Yoruba worship practices of African slaves mixed with a variety of Latin American religious traditions and Christianity, and resulted from a mixing of worship of the Aztec queen of the underworld (Mictecacíhuatl) with Catholicism ((Lorentzen 2009; Laycock 2009). For his part, Romo asserts that the image originated in Italy during bubonic plague” (“A Mexican Death Cult” 2010). Whatever her actual origins, Santa Muerte has existed in Mexico since the 18 th century, but it was during the 1960s that migrants brought Santa Muerte from rural Mexico to Mexico City. Worship of the saint then experienced extraordinarily rapid growth during the 1990s (Grabman 2011). Veneration of Santa Muerte had been largely private until 2001 when Enriqueta Romero, known as Doña Queta, erected a statue of Santa Muerte outside of her home in Mexico City’s the Tepito Barrio, triggering a dramatic growth in public worship over the next decade (Neville 2011). Romo established his church the following year.

Romo has drawn liberally on Catholicism, particularly traditionalist Catholicism, in creating The Mexican-U.S. Catholic Apostolic Traditional Church. He has incorporated elements of the mass, devotional texts and prayers, rosary beads in the services he officiates. However, Romo reportedly has also said that he “doesn’t recognize the authority of Pope John Paul II” (Walker 2004). It has been his creating a hybrid form of traditional Catholicism and Santa Muerte worship that most clearly distinguishes The Mexican-U.S. Catholic Apostolic Traditional Church from other sectarian Catholic groups. Worshipers at the church are predominantly Catholic, professing faith in Jesus Christ, the Virgin Mary, and the canonized Catholic Saints, but they also incorporate veneration of Santa Muerte into their religious belief and practice.

RITUAL

David Romo developed the mass format for The Mexican-U.S. Catholic Apostolic Traditional Church partly as a way to differentiate his services from a main rival, Doña Queta. These services featured many of the traditional Catholic elements of worship, such as receiving communion and praying with rosary beads (Walker 2004). However, the masses diverge from a conventional Roman Catholic mass as “the ceremony becomes startlingly different when devotees invoke ‘the spirit of the Santa Muerte’ and utter the phrases, ‘Glorious death, powerful death.’ Santa Muerte's followers pray their enemies will be vanquished. Romo denies that the objective of the ritual is to effect anyone's death. ‘We say, “Death to my enemies” so they will stop bothering us,’ he said. ‘It is not for the physical destruction of our enemies’” (Walker 2004; Wayward Monk n.d.). Romo also presides over thematic masses that reflect his worshipers’ personal concerns. These include masses for parishioners who are ill or are experiencing demonic possession that include exorcism and healing rituals. Worshipers are invited to bring a photo of a friend or relative to a special “mass for prisoners” (Chesnut 2012:89). Prayers during the services often are for protection: “Oh, Most Santa Muerte, I call upon you so that, through your image, you may free me from all dangers, whether [these dangers] are physical or from witchcraft, and that through this sacred flame you might purify my body from all charms and curses and that you also bring love, peace, and abundance. So be it” (Freese n.d.)

Devotees light candles to Santa Muerte, with the color of each candle being associated with a specific desired result. For example, gold candles are lighted for economic power and success, bone for peace and harmony, red for love and passion, white for purification, blue for mental concentration, green for legal problems, and yellow for healing (Freese n.d.). Devotees also make offerings to Santa Muerte. Appropriate offerings can include coins, cigarettes and cigars, fresh flowers, candy, wines and liquors, various fruits, tap water, bread, or incense (Chesnut 2012:66-79; Laycock 2009). Offerings must be presented in the appropriate way in order to achieve desired results. For example, cigars and cigarettes should be lit and the smoke blown across the Santa Muerte image.

ORGANIZATION/LEADERSHIP

Veneration of Santa Muerte had been largely private until 2001 when Doña Queta, erected a statue of Santa Muerte outside of her home in Mexico City’s notorious Tepito Barrio. David Romo had already founded the traditionalist Mexico-USA Tridentine Catholic Church and appointed himself as “Archbishop” in 1993. Santa Muerte devotees subsequently became members of his congregation, and when he requested official registration of his church in 2000, Santa Muerte beliefs and practices were already incorporated into church devotionals. The church was established in a donated private residence located on Calle Bravo (Ferocious Street) in Tepito. The entrance to the church is flanked by two life-sized statues of Santa Muerte.

Initially the church was named the National Sanctuary of the Angel of the Holy Death before Romo sought to register it as the Mexican-U.S. Catholic Apostolic Traditional Church. David Romo has served as archbishop and primate from the church’s inception (Freese n.d.). Between 2002 and 2011, when he was arrested, Romo conducted masses every Sunday. The church has supported itself financially through donations and the sale of Santa Muerte related items in its church store. Romo had developed plans prior to his arrest to create a seminary that would train new priests, teaching them philosophy and several languages (Walker 2004).


ISSUES/CHALLENGES

David Romo’s church has faced both internal competition for representation of Santa Muerte and external opposition from the Roman Catholic Church and the Mexican government. There are several other competitors for representation of Santa Muerte in Mexico City, most notably Doña Queta, who is regarded as the godmother of the movement. It was Doña Queta who created the first public Santa Muerte shrine in in 2001 and organized the first public rosaries at her Tepito shrine in 2002. Since that time the monthly worship services at Queta’s shrine draw several thousand worshipers. A second competitor was Jonathan Legaria who appointed himself as priest of Holy Death International. Legaria, who dubbed himself “Commander Panther” and "Godfather Endoque," constructed a large statue of Santa Muerte and a series of smaller shrines, established a shops that sold Santa Muerte items and spiritual services, and founded a radio station (“A Mexican Death Cult 2010). His endeavor quickly achieved a considerable following. However, Legaria’s life was cut short when in 2008 at age 26 when he was gunned down in a hail of automatic weapons fire. Legaria and Romo had been engaged in an ongoing feud, but his assassination has been attributed to gangland warfare. Legaria’s mother, Enriequeta Vargas, anointed herself the new “Panther” and began leading the religious services. At one point Romo changed the church’s name to the One and Only National Sanctuary of Santa Muerte to assert his primacy over other Santa Muerte groups. Romo’s assertion of leadership of Santa Muerte led to a more general criticism of Romo within the Santa Muerte community that “he was trying to be the leader of a devotion that could really have no leader but Santa Muerte herself” (Wayward Monk n.d.).

Romo’s church also faces competition from new, autonomous Santa Muerte shrines and churches that have been springing up on both sides of the U.S. Mexican border as well as in cities across the U.S. (Gray 2007). It is not surprising given the large Mexican immigrant community that Los Angles became a major center of Santa Muerte devotion in the U.S. Saint Death Temple (Templo Santa Muerte) and Saint Death Universal Sanctuary (Santuario Universal de Santa Muerte), and Most Holy Death House of Prayer ( Casa de Oracion de la Santisima Muerte) are prominent examples of such worship sites in Los Angeles (Chesnut 2012:89). Each of these churches has emerged and is administered independently, and they offer an array of Catholic-style services that include weddings, spiritual counseling, rosaries, and exorcisms.

The more significant opposition to Romo’s church has come from the Roman Catholic Church and the Mexican government. Catholic leaders have openly denounced Santa Muerte. “Cardinal Norberto Rivera Carrera, the Archbishop of Mexico, has called devotion to Santa Muerte a heresy that ‘ensnares’ Catholics” and “the Archdiocese of Mexico City released a statement declaring that devotion to ‘Saint Death’ is incompatible with Catholicism” (Laycock 2009). Both Mexican Episcopal Conference leader Jose Guadalupe Martin Rabago and Cardinal Carrera have called Santa Muerte “satanic.” The Mexican government has alleged a connection between drug traffickers and Santa Muerte after Mexican troops began discovering “private shrines to Santa Muerte in the mansions of prominent drug lords” (Laycock 2009). In April, 2005, the Interior Secretariat ruled that the Santa Muerte group “did not meet the qualifications for a religion and removed the Mexican-U.S. Catholic Apostolic Traditional Church from the list of recognized religions, citing theological doctrine dating back as far as the Council of Trent” (Laycock 2009). This decision was a major blow to Romo as it left the church without the legal right to own property or raise funds.

Romo has responded to this religious and political rejection by arguing “that Santa Muerte was a tool for evangelizing people in the marginalized sectors of society just as the Virgin of Guadalupe was a vehicle for converting Native Americans” (Freese n.d.). He also began a series of meetings with Mexico City magistrates to promote social development and community service projects that would be undertaken by Santa Muerte adherents under the a new blanket organization, the National Association of Altars and Sanctuaries of Santa Muerte (Asociación Nacional de Altares y Santuarios de la Santa Muerte), which is effectively replacing the Mexican-U.S. Catholic Apostolic Traditional Church” (Laycock 2009; Wayward Monk, n.d.). There was more direct action as well. Romo “issued a call for Santa Muerte devotees to vote against Secretary Creel’s party, the National Action Party (PAN) (Partido Acción Nacional), and Creel himself in the 2006 Mexican Presidential Elections.

Despite his determined resistance, the final blow to Romo’s leadership of his church may have occurred in January, 2011. Romo and several of his followers were arrested on charges of kidnapping and laundering ransom money. Several months later he was sentenced to twelve years in prison. However, he was not convicted on the kidnapping and money laundering charges. Rather, he was convicted instead for using a voting credential that bore his photograph, but under a different name, with which he was then said to have opened bank accounts in which he could receive ransom payments” (Wayward Monk n.d.).


REFERENCES

“A Mexican Cult: Death in Holy Orders.” 2010. The Economist 7 January 2010. Accessed from http://www.economist.com/node/15213777 on March 7, 2012.

Chesnut, R. Andrew. 2012. Santa Muerte: Devoted to Death. New York: Oxford University Press.

Freese, Kevin. N.d. “The Death Cult of the Drug Lords: Mexico’s Patron Saint of Crime, Criminals and the Dispossessed.” Accessed from http://fmso.leavenworth.army.mil/documents/Santa-Muerte/santa-muerte.htm#rings on March 7, 2012.

Grabman, Richard. 2011. All rogues lead to Romo? The Mex Files. 7 January 2011. Accessed from http://mexfiles.net/2011/01/07/all-rogues-lead-to-romo/ on March 25, 2012.

Laycock, Joseph. 2009. “Mexico’s War on Saint Death.” Religious Dispatches. 6 May 2009. Accessed from http://www.religiondispatches.org/archive/politics/1428/ on March 7, 2012.

Lorentzen, Lois Ann. 2009. “Sightings: Holy Death on the U.S.-Mexico Border.” Sightings 28 May 2009. Accessed from http://www.yorkblog.com/faith/2009/05/sightings-holy-death-on-the-us.html on March 7, 2012.

Neville, Lucy. 2011. “My Travels: Lucy Neville on the Santa Muerte Cult, Mexico.” The Guardian. 9 September 2011. Accessed from http://www.guardian.co.uk/travel/2011/sep/09/saint-of-death-mexico-city on March 7, 2012.

Walker, S. Lynne. 2004. “Skeleton Force.” Copley News Service. 1 July 2004. Accessed from http://www.signonsandiego.com/uniontrib/20040701/news_lz1c1death.html on March 7, 2012.

Wayward Monk, n.d. “Purple Fever (Part 3): David Romo Guillen: Monsignor of the Holy Death.” Accessed from http://wayward-monk.com/2011/12/30/purple-fever-part-3-david-romo-guillen-apostle-of-the-holy-death/#more-137 on March 7, 2012.


Authors:
David G. Bromley
Stephanie Edelman

Post Date:
27 March 2012